Después de la victoria de Obama en Iowa, las sondeos y los medios de comunicación ya daban por segura una nueva victoria del candidato en New Hampshire. Pero al final, fue Hillary la que ganó. Tan contenta estaba que mandó a sus simpatizantes inscritos en su lista de emailing un mensaje dando las gracias... y cómo no... pidiendo más dinero para seguir con su campaña. Y es que ambos candidatos van - también - empatados por lo que respeta a recaudación de fondos.
¿Por qué ganó Hillary? Parece que la importancia de las emociones no tiene límite y no hay nada mejor que mostrarse humana y vulnerable para ganar la confianza de algunos electores. Interesante el artículo de Karl Rove que he leído en el blog Comunicación Electoral.
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